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domingo, 27 de enero de 2019

LA NIÑA DE LA ENCINA (HOSPITAL LOS MONTALVOS)... ¿LEYENDA O REALIDAD?

Hace un par de semanas fui testigo, en la planta primera de Medicina Interna del Hospital Los Montalvos de Salamanca, donde presto mis servicios, de una conversación entre las hijas de una enferma moribunda y otra compañera auxiliar de enfermería. Nos encontrábamos finalizando el turno de tarde y el acompañamiento día y noche a su madre, sin que se produjera el fatal desenlace, había hecho mella en ellas, por lo que decidieron irse a casa a descansar, no sin antes dejar el teléfono y decirle a la compañera, con mucha insistencia, que si pasaba "algo" las avisaran, que en un cuarto de hora estaban allí, pero que bajo ningún concepto metieran a su madre en la bolsa (sudario) antes de que llegaran ellas. Mi compañera les dijo lo que se solía hacer en estos casos: una vez que fallecía alguien se avisaba al médico de guardia para que certificara la defunción, posteriormente se amortajaba al cadáver y se le metía en el sudario para que los celadores lo bajaran al mortuorio.
     
"El lado sur parece el costado de un gran trasatlántico: un Titanic varado, dispuesto a recibir el benigno aire meridional." (Del libro "Sanatorio de Los Montalvos - Guía para una Visita")
     
Una de las dos hermanas volvió a insistir en que bajo ningún concepto se metiera en el sudario a su madre antes de que ellas llegaran, y explicaba que actuando de esa manera se impedía al alma salir libremente del cuerpo, y que en otros hospitales más "avanzados" se colocaba a los cadáveres en habitaciones amplias, con grandes ventanales y las ventanas abiertas, para que el alma "volara" en libertad. 

Ciertamente por la forma en que lo contaba y la gesticulación que hacía, tuve que hacer grandes esfuerzos para contener la risa, pues estaba muy cerca de ellas y desde luego no procedía burlarse de las creencias personales, por extrañas que parecieran.  No fué hasta horas más tarde, cuando estando ya en mi domicilio, acostado en mi cama y tapado hasta las cejas como procede en estas noches de frío invierno, volví a recabar sobre el asunto. ¿Y si esa mujer tuviera razón? ¿Cuántas almas habrían quedado atrapadas entre las paredes de Los Montalvos en sus más de 70 años de funcionamiento?
     
Cementerio Hospital Los Montalvos
La idea no paraba de rondarme la cabeza, los fallecidos en el hospital se contabilizarían por miles... Y no hacía falta remontarse a la época fundacional cuando dependía del Patronato Nacional Antituberculoso, donde el hospital contaba con más de 600 camas y la tuberculosis pulmonar hacía estragos entre la población, tanto es así, que se tuvo que construir un cementerio propio en las inmediaciones del sanatorio, donde albergar a los fallecidos que carecían de familiares o que por diversos motivos, éstos no querían hacerse cargo del cadáver. Dicen que los hospitales son lugares singulares de vida y muerte, y éste desde luego, más de muerte que de vida, sólo con deciros que aquí, en Medicina Interna, tenemos un número de fallecimientos superior que en la propia Unidad de Cuidados Paliativos...
      
Bueno a lo que iba, que se me va el santo al cielo, volviendo a lo de las almas atrapadas o almas en pena,  durante años este hospital ha sido el centro de leyendas de toda la zona. Una de estas leyendas cuenta que, a veces, en las noches de verano, cunado el viento del sur cruza veloz y frío entre las pequeñas encinas que pueblan el mirador, hay quien asegura haber escuchado risas de niña (del libro Sanatorio de Los Montalvos. Guía para una Visita). Se trata, como algunos de vosotros ya habréis adivinado, de LA NIÑA DE LA ENCINA. Ésta es su historia...
     
     
Seguro que habéis oído hablar de la niña del hospital. Varios programas de televisión y periódicos dieron a conocer su historia...
     
Lucía era una niña de nueve años, tenía a su madre ingresada en este hospital, venía todos los días a verla desde un pueblo cercano. Pero un día esa niña desapareció, la vieron entrar en el hospital, estuvo con su madre, la madre murió esa misma tarde. La niña no regresó al puebo con su abuela; el portero juró y perjuró que la niña no salió del hospital.
     
¿La Niña del Hospital Los Montalvos?
Varios son los testigos que aseguran haber visto el espíritu de la niña recorriendo el hospital; en su día grabaron psicofonías, que no se han conservado, pero sí sus transcripciones... "mamá búscame"... "tengo hambre"... "no puedo salir" "ANIBAL"
     
Recientemente y por casualidad, curioseando en el hospital, encontré medio escondido, un trozo de papel bastante deteriorado. Después de leer los restos con detenimiento, comprendí que era un juego que una niña proponía a su madre para que la encontrara. El papel que utilizó era un documento hospitalario, en el que figuraba una fecha, casualmente en ese año desapareció la niña.
     
Seguro que era Lucía. La entrada a los niños estaba prohibida en este hospital, aquel caso fue excepcional, la madre era trabajadora del hospital y había enfermado cuidando a enfermos tuberculosos.
     
He intentado seguir la primera pista que la niña proponía a su madre, pero no conseguí nada. Abandoné la búsqueda más por miedo que por otra razón; durante los días que duró la búsqueda tuve la terrible sensación que no estaba solo. 
     
Os dejo la primera pista que apareció en el papel..
     
"Si te gusta cantar,
sube, levanta la tapa
y me encontrarás."
     
SE VALIENTE Y ENCUÉNTRALA 
           
Bueno, esta es la historia de La Niña del Hospital Los Montalvos, o La Niña de la Encina, como se la conoce coloquialmente. ¿Mito, leyenda o realidad? No lo sé... pero desde luego una de tantas curiosidades de este histórico y maravilloso Hospital que, pese a todo, sigue en pie, vivito y coleando. 
     
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5 comentarios:

  1. Buenas noches, compañero
    Acabo de pasar un buen rato leyendo esta historia. Raro será el hospital que no tenga alguna en su haber, de las de dar miedito. Gracias y un saludo desde Asturias.
    A.

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  2. Buenas
    Me resulta muy interesante la historia y me gustaría hacer un reportaje, podría ponerse en contacto conmigo de alguna forma?
    A la espera de sus noticias
    Un saludo

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  3. Me parece de poco profesionalidad referirse a una paciente terminal definirla publicamente como moribunda. Falta de respeto. Poca profesionalidad. Falta de vocacion...

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  4. Moribundo, da
    1. adj. Que está muriendo o muy cercano a morir.
    (aplicado a personas, usado también como sustantivo)
    Diccionario RAE

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  5. Anónimo19:33:00

    "Aquellos que tienen la fuerza y el amor para sentarse junto a un paciente moribundo, en el silencio que va más allá de las palabras, sabrán que ese momento no asusta, ni es doloroso... ser testigo de una muerte pacífica es como observar una estrella fugaz."
    ELISABETH KÜBLER-ROSS

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